28/11/2009

Calentamiento global y su impacto en el sector turístico



¿De qué manera se ve afectado el sector turístico en México por el problema del calentamiento global?


El calentamiento global es un problema que en las últimas décadas ha incrementado de manera alarmante y ha afectado prácticamente todos los sectores económicos y sociales del país y del mundo.


De manera particular, nos enfocaremos en descubrir los daños ocasionados dentro del sector turístico, ya que tanto directa como indirectamente se ha visto dañado por este fenómeno, debido a que uno de los principales factores dentro del turismo es el clima, el cual ha tenido cambios extremos en muchas partes del mundo.


Aunque existen diferentes maneras de contribuir para detener el cambio climático, se requiere de la colaboración de toda la población, (ciudadanía, iniciativa privada y gobierno) puesto que no se tiene claro de qué manera afecta a toda una comunidad el deterioro del turismo.
Particularmente nos dirigiremos a México, un país con un potencial extremadamente alto respecto al turismo que puede generar. Aunque de hecho no es completamente explotado ni bien utilizado el turismo en nuestro país, si lo relacionamos con el calentamiento global veremos que está afectando en gran parte al sector turístico del país.


El turismo es una de las actividades económicas que fuertemente son y se proyectan como principales fuentes generadoras de ingreso de dinero a su respectivo país, y no está equivocada tal postura pues el turismo ha dado las condiciones necesarias para que diversos lugares en el mundo sean conocidos y promocionados y así tratar de dejar de ser un país pobre y mantenerlo en constante movimiento para ser posible ser un país en vías de desarrollo.

Por los cambios climáticos que se presentan en el mundo, la Confederación Nacional Turística alertó que se espera en los próximo cinco años una contracción del 25 por ciento en el turismo de playa del país, principalmente en los estados del Caribe, por lo que urgieron elaborar una política emergente para cuidar ese segmento.
El presidente de esa agrupación turística, Miguel Torruco Marqués, convocó durante su intervención en la 33 edición del Tianguis Turístico que se busquen mecanismos para evitar que la actividad mexicana sea afectada o vulnerable ante los efectos meteorológicos que se prevén en el mundo.


El turistólogo consideró que “hoy más que nunca” se debe dirigir la diversificación del producto turístico, así como consolidar todas las plazas turísticas de México.
“Apostamos a los mercados emergentes y al cuidado de segmentos aún no atendidos como una alternativa para el desarrollo sustentable del turismo. Recordemos que el turismo es la solución económica para México”, recalcó.
En este mismo orden, Torruco Marqués consideró inconcebible que en el país existan cuartos de hotel, cuyo costo de inversión rebasa los 100 mil dólares, mientras que se ofertan en el mercado a 100 dólares la noche bajo el concepto todo incluido, cuando en el mundo hay habitaciones que tuvieron un costo de inversión no mayor a los 30 mil dólares, y logrando conservar su identidad cultural, se cotizan entre los 200 o 300 dólares, sin incluir alimentos.
“Esto demuestra que en el terreno del hospedaje algunos destinos están compitiendo más por precio y volumen que por calidad, servicio y producto”, insistió.
En el tema de la Ley General de Turismo, el hotelero la urgió sacar en éste año, así como realizar una infraestructura a fondo en la Secretaría de Turismo para que logre tener facultades que le permitan vigilar y dirigir al sector.


Los países en desarrollo y con escasos recursos para responder al calentamiento global, que tienen al turismo como principal o única fuente de divisas, están en grave riesgo económico por el efecto negativo del cambio climático en sus arrecifes coralinos, uno de los principales atractivos para los viajeros y barrera de defensa de las playas.
Federico Páez Osuna, miembro de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), advirtió que el Caribe mexicano, donde se encuentra el segundo sistema de arrecife más grande del planeta, se verá afectado de no contenerse el problema de la acidificación del océano.

Al participar en el Panel de las Academias de Ciencias sobre la Declaración de la Acidificación del Océano, el experto señaló que gran parte de la economía de la región caribeña descansa en el turismo y en el atractivo que representa la barrera de arrecifes, uno de los ecosistemas más vulnerables a la acidificación de los océanos.
Los mares juegan un papel muy importante en la regulación del clima y en el ciclo del carbono, captando al menos 25% del bióxido de Carbono (CO2) emitido por distintas fuentes antropogénicas. Sin embargo, al absorber este CO2 cambia su acidez y reduce la saturación de carbonato de calcio (Caco3) en las aguas superficiales, donde se da la mayor parte de la producción oceánica, explicó.

Páez Osuna sostuvo que debido a que la acidificación de los mares es irreversible para nuestro periodo de vida y el de muchas generaciones futuras, la única forma de minimizar el riesgo es reduciendo las emisiones globales de bióxido de carbono que van en aumento día con día, para propiciar un cambio a largo plazo.
Ese incremento, advirtió, ha sido producido por la quema de combustibles fósiles, la agricultura y la deforestación, los cuales han hecho que la concentración atmosférica de CO2 sea hoy la mayor en los últimos 650.000 años.

El cambio climático tendrá un poderoso impacto a largo plazo sobre la economía mexicana, y el país necesita cuantiosos recursos para enfrentarlo. El informe La economía del cambio climático en México, elaborado por el economista Luís Miguel Galindo a petición de las secretarías de Hacienda y Crédito Público, y de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) estima que los efectos de este fenómeno mundial podrían llegar a representar 6.22% del Producto interno bruto del país cada año (algo así como 60,000 millones de dólares de hoy).

El mismo estudio considera que los costos de mitigación para la mitad de las emisiones de gases contaminantes en el país –una meta considerada realista por el autor– podrían representar entre 0.7 y 2.21% del PIB, mientras el valor promedio de las licencias de contaminación se mantenga entre 10 y 30 dólares por tonelada de carbono (las investigaciones actuales se acercan más a la segunda cifra).
En el año 2050, estados como Colima, Veracruz, Tamaulipas y las dos Baja California tendrían una alta vulnerabilidad al cambio climático. En 2100 ese listado crecería, sumándose Michoacán, Sonora, Sinaloa, Chihuahua y Nuevo León. Geográficamente, 25 de los 153 municipios costeros del país exhiben una alta vulnerabilidad a huracanes y tormentas intensas. Esas localidades reúnen a una población con más de cuatro millones habitantes, más de un millón de viviendas propias o alquiladas. “Es en estos municipios donde se puede estimar los mayores costos económicos y sociales potenciales de una mayor cantidad o intensidad de huracanes”, subraya el documento. Los costos económicos atribuidos a huracanes equivalieron a 0.59% del PIB en 2005 y 0.12% en promedio entre 1997 y 2005.
El reto, según el documento, es construir infraestructura adecuada para minimizar los efectos de los fenómenos climáticos y trasladar parte de la población y de las actividades económicas hacia regiones más seguras. En total, 68.2% de los casi 107 millones de mexicanos y 71% del PIB de unos 900,000 millones de dólares se encuentran en riesgo por las consecuencias del cambio climático.

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